top of page
Inicio: Suscribirme

Contacto

¡Gracias por tu mensaje!

Inicio: Contacto

CercaPeroLejano

Esquiva lo que no te aporta

Vive con lo que tienes, no con lo que esperas.

Úsalo para cambiarte tu y con ello ser mejor para los demás. 

De la vida, del amor y la guerra es posible que yo haya olvidado cosas que aún tu no has aprendido.

Explorar
Inicio: Bienvenidos
Inicio: Blog2

DESEO (act I)

Foto del escritor: DavidBcano
DavidBcano
3 nov 2019
3 min de lectura

Ya eran las siete y veinte de la tarde, caminaba solo, cerca de casa había un parque donde me gustaba ir a caminar, respirar el poco de aire puro que podía encontrar. Unos aspersores comenzaron a escupir agua y tuve que saltar para evitar mojarme. Miré a mi derecha y ahí estaba, aquella cafetería nueva, las ganas y la necesidad de no encerrarme en casa hizo que atravesara la avenida ,vi que los ventanales estaban tibiamente iluminados, colgadas dentro, vi unas lamparas que daban una luz color sepia no demasiado brillante, que hacia el lugar algo apagado aunque acojedor, no habia pasado por alli a pesar de estar apenas a unos metros de mi casa y la curiosidad me pellizco lo suficiente para acercarme hasta la puerta, puse mis manos en el cristal para ver un poco mejor el interior, el suelo era de marmol negro y gris y el techo forrado de pequeñas telas que tornaban azul y rojo la luz, la barra ocupaba todo un lateral del local y estaba montado en madera añeja envejecida por lo que parecia nogal, varios asientos colocados cada pocos centimetros flanqueaban la barra. Habia sillones a derecha e izquierda también forrados en color granate rodeando unas mesas que parecian sacadas de un rastro medieval, con tallas cuidadas y con un detalle extremo, el lugar estaba completamente vacio y dentro de la barra tampoco vi a nadie, hecho que hizo que mi curiosidad aumentara, era extraño para mi ver como un local tan llamativo y acojedor a esas horas estuviera aun vacío. Cierto aroma se escapaba por la puerta que llegaba hasta a mi, sabía que era café, pero no uno habitual, me encantaba el café y ese olor no lo reconocía, dejé de mirar por le cristal y me dirijí hacia la puerta y me dispuse a entrar, noté como mis propios movimientos eran lentos, supongo que sería cautela y el miedo a lo desconocido, me reí de mi mismo. Dejé la puerta tras de mi invadido por completo de ese aroma, era fuerte intenso y a la vez afrutado, caminando hacia la barra noté también que la temperatura bajaba y senti frío, miré hacia la calle de nuevo mirando a traves del cristal buscando una señal por la que quedarme o irme, eran situaciones que no me agradaban aunque reconozco que lo intrigante me emocionaba. Escuché un ruido algo lejano, procedía de algo que me parecia una cocina o un oficce, me alertó y me asuste un poco, decidí darme la vuelta y con el pomo en la mano dispuesto a salir escuche..... - Aún no me has pedido nada y ya te marchas?- sorprendido miré ligeramente hacia atras y vi al fondo de la barra a una mujer que estaba de pie frente a mi que sujetaba un trapo y vestía un mandil, era rubia, pelo largo y liso, pude distinguir que sus ojos eran castaños, me di la vuelta por completo para contestar y pude verla, tenía aspecto atletico y bajo el mandil cubría su escultural cuerpo un vestido color burdeos, no sabría definirlo bien debido a la poca luz que nos iluminaba, lo tenía pegado al cuerpo, sus curvas se presentaban ante mi y ella notó como la miraba, mas bien admiraba, sus pechos eran firmes y el frío hacía que un escalofrio recorriera mi cuerpo dejando que la imaginación flotara a sus anchas, controlado y viendo que se quedaba inmóvil, presté mas atención a sus labios, carnosos y prominentes dejaban entrever en la distancia el brillo de su tímido carmin un color rojo apagado amapola, eran insinuantes y perfectamente formados, ella tambien notó que la observaba y jugó conmigo mordiéndose el labio inferior haciendo que delatara en el tiempo mi ensimismamiento. -Lo siento no de debí haber entrado, no pensaba tomar nada, simplemente me llamó la atención desde la calle y aún no había pasado a ver el local.- obviamente estaba nervioso.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Deseo V

Se sentaron uno frente al otro, el había preparado dos tazas de café, a ella le había servido la suya, tal y como a ella le gustaba,...

 
 
 
Deseo IV

Odiaba el ruido de la ciudad, el claxon, la gente hablando demasiado alto, los grupos de músicos callejeros en cada esquina y los perros...

 
 
 
Deseo III

En la azotea del hotel más alto de la ciudad, dos hombres, bajo las primeras gotas de lluvia charlaban. El más alto de ellos, Benjamin,...

 
 
 

Comentarios


©2019 por CercaPeroLejano. Creada con Wix.com

bottom of page